Osteoporosis: enemigo fatal

Pixabay.

por Jose E. Gonzalez, MD., FAAFP

Llegar a los años  dorados es todo un premio a la constancia; sin embargo, la salud ósea es la constancia de tener un mayor grado de independencia física durante estos años maravillosos a punto de comenzar.

Indiscutiblemente, uno de los problemas de salud mundial que enfrentamos, es el riesgo de caídas en el adulto mayor. Riesgo que ha traspasado a ser una incidencia más en el número de enfermedades o síndromes que aquejan nuestros ancianos, y que en muchas ocasiones, y debido a sus trágicas consecuencias, conducen a la minusvalía y deterioro de su independencia como ser humano.

Uno de los factores de riesgo de caídas más conocido es la Osteoporosis, y que cada día más, nos suma niveles de vulnerabilidad a la población senil, condicionando la movilidad del mismo.

La osteoporosis como tal, empezó a ser diagnosticada a principios de los 90’s  y definida como una disminución en la masa ósea que conlleva a un deterioro en la estructura del tejido de su mismo nombre y por ende en el sistema esquelético, aumentando la fragilidad conllevando a un riesgo de fractura mayor.

La osteoporosis es la causa más común de fracturas, afectando al 20% de las mujeres postmenopáusicas en EE.UU y se estima una población de 7.8 millones a nivel mundial y que el año 2040 el problema se habrá triplicado. El riesgo de por vida de sufrir una fractura a partir de los 50 años es de 40% para las mujeres y de un 13% para los hombres, debido a la osteoporosis.

Los factores de riesgo de desarrollar osteoporosis, suelen ser múltiples, pero entre los cuales tenemos: tabaquismo, uso de corticoides por más de tres meses, baja ingesta de calcio, consume de alcohol, bajo peso, déficit hormonal (para las mujeres) antes de los 45 años, alteraciones visuales, demencia, caídas recientes, baja actividad física.

El diagnostico de dicha enfermedad se obtiene mediante la realización de un examen llamado a Densitometría Ósea o DEXA, la cual mide los valores de mineralización del hueso y provee un valor que determina la presencia o no de osteoporosis. El servicio de prevención en salud de los Estados Unidos (USPTF) recomienda realizar DEXA en pacientes mujeres mayores de 65 años o menores que tengan los mismos factores de riesgos que las de mayor de 65. En hombres, no existen estudios que justifiquen la realización de DEXA en forma global, sin embargo, estudios sugieren que pacientes con las siguientes características, deberían obtenerse una DEXA bi-anualmente: signos radiológicos de perdida de hueso, historia de fracturas relacionadas a traumas menores, perdida de estatura en más de 1.5 pulgadas, uso prolongado de productos derivados de la cortisona y  uso de terapias anti-hormonales para tratamiento del cáncer de la próstata.

Una vez diagnosticada la enfermedad, su médico le recetara un medicamento para su tratamiento acompañado de una ingesta de calcio con vitamina D.

En cuanto a la prevención de esta enfermedad, podemos decir que tres pilares fundamentales son: la dieta nutricional, la práctica de ejercicio y el no uso del tabaco.

En cuanto a la parte nutricional, podemos recomendar que aumente la ingesta de alimentos que tengan calcio. A pesar de lo que muchos creen, el calcio no solo está en la leche. Esto es un alivio para las personas que tienen intolerancia a la lactosa. Puede encontrar calcio en algunas frutas como el higo, las pasas y los dátiles. La avena y el trigo también poseen una cantidad interesante de calcio.

Acerca del ejercicio, este facilita la absorción del calcio, ya que como nuestra musculatura se adhiere a los huesos, esta al ser trabajada exige que nuestros huesos se vuelvan más densos y resistentes, sin duda una de las mejores terapias preventivas, al mismo tiempo que mejore su circulación.

En conclusión, podemos decir que la osteoporosis, se ha convertido en una epidemia mundial entre nuestros ancianos y que amenazan con la discapacitación de muchos de ellos debido a su alto riesgo de caídas, y por ende la de una fractura a veces fatal.

Existen formas de disminuir el riego de ella, como bien lo hemos anotado, basado en una Buena dieta, el fomento del ejercicio y la cesación de del consume de alcohol y tabaco.

El diagnostico se obtiene mediante estudios de imágenes diagnosticas especializadas, llamadas, densitometría ósea o DEXA.

Una vez diagnosticada, su médico le ofrecerá tratamiento acorde.

 

Jose Edwardo Gonzalez, MD, FAAFP

Geriatría – Director de Educación Médica

Leon Medical Centers

Profesor Asistente Clínico de la Facultad de Medicina, Universidad Internacional de La Florida

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